domingo, 21 de junio de 2009

Una de cal y otra de arena

Este fin de semana me ha regalado una que otra sorpresa maravillosa.

A principio de semana supe que a nuestra pequeña Hui NO le autorizaban a venir a España para recibir cuidados médicos. El director de su orfanato estaba dispuesto a permitírselo, pero Asuntos Sociales de Guangxi, que era por lo visto quien tenía que dar el permiso, ha debido de consultarlo con el Hospital de Tianji y éstos han dicho que ellos a través del Plan Tomorrow financiarán la operación de la niña (el Plan Tomorrow se llama a una ayuda económica que ofrece el Gobierno Chino para operaciones de niños con problemas médicos). Este Hospital no ha realizado nunca una operación tan complicada como la que necesita nuestra preciosa Hui... pero nos hemos enterado de que el cirujano que lo va a llevar a cabo pasó un tiempo en Australia aprendiendo. Confiemos en que éste buen hombre lo pueda hacer bien...

Ayer por la mañana, en cambio, el día me despertaba con una noticia maravillosa. Tenemos el permiso de China para trasladar a Yu!!!! Bueno, los documentos que me enviaban estaban en Chino pero todo indicaba a que decían eso. Y hoy me han enviado la traducción al español donde lo he podido leer con mis propios ojos: SÍÍIIII, todo está correcto!... y al final del escrito pone las palabras mágicas que necesitamos y que tanto hemos esperado para que las autoridades de aquí nos den luz verde para que el niño sea operado aquí. Estas son las dichosas palabras: "Actualmente en China se carece de los medios adecuados para llevar a cabo esta operación". Me he quedado un buen rato mirando la pantalla y leyendo estas palabras una y otra vez, y no he podido evitar emocionarme... Nuestro querido Yu no sabe lo que le va a cambiar la vida!! (Aún estoy pendiente de que me envien una foto actualizada...)

Pero como os he dicho al comienzo, esta no es única sorpresa que he recibido... hay otro precioso proyecto que se está tejiendo, está formando sus necesitadas raíces para que luego podamos poner en marcha algo sólido y eficaz que lleve la Esperanza y Curación a muchos niños de la provincia de Chongqing... una de las más pobres y pobladas de China.

Continuará... je, je...

sábado, 13 de junio de 2009

Un granito de arena…


En primera página de un periódico de hoy habla de la cantidad de familias que están sufriendo de verdadera necesidad en su día a día en la provincia donde vivo y me temo que en otras, las cifras serán parecidas... En la última página en cambio, habla de unos 'famosos' que dicen que se han gastado 17.550 euros en Champán en lo que llaman una 'juerga'...

Pero ¿es que estamos locos?? Si no fuera porque no creo en la honestidad política, ni en la legislativa, les pediría a gritos que ALGUIEN haga de árbitro en este mundo tan lleno de contrastes, pero como sé que los que están en el poder no van a hacer nada, me gustaría lanzar un deseo al aire... ojalá que todos y cada uno de nosotros fuésemos capaces de poner nuestro granito de arena para que estos sinsentidos no ocurran en nuestros círculos. Me gustaría creer que así se podría conseguir algo...

Yo sigo pensando en la cantidad de niños a quienes hubiésemos podido ayudar con ese dinero y me entristezco. No puede ser que se nos estén muriendo niños de hambre y por no poder atenderlos médicamente mientras haya gente en este mundo que se esté riendo de ellos...

Por favor, aportemos cada uno nuestro granito de arena...

jueves, 4 de junio de 2009

Tejiendo un sueño

Trabajando diariamente con niños que tienen necesidades médicas en China, vives pendiente de ellos, de su presente y de sus esperanzas de futuro. Cuando consiguen sobrevivir a un mal prognóstico, te dan toda una lección de fortaleza y ganas de vivir, de pelear y no tirar nunca la toalla. Te iluminan el día y te das cuenta que merece la pena trabajar por ellos.

Pero a veces, por motivos diferentes ocurre que LWB y los médicos en China no pueden ya ayudarles allí... y cada vez que leo algo de esto, me revuelvo por dentro. Es como si oyese una sentencia diciendo que ese niño ya no tiene mucho futuro... y qué os voy a decir, los que me conocéis sabéis que ante estas situaciones no puedo quedarme quieta... por eso hace ya un mes escribimos a una Fundación Española que está dispuesta a echarnos una mano para traer a dos niños de Anhui, con problemas graves de corazón a operar a España. Cuando tenga más detalles os iré contando... pero estoy felíz de deciros que desde LWB-S estamos haciendo todas las gestiones posibles para que desde China nos manden toda la documentación necesaria que nos piden desde España para poder traerles, operarles, cuidarles en el postoperatorio y después mandarles con todo nuestro cariño de vuelta a China, con una felíz esperanza de futuro :-)

Ese es mi sueño estos días... queréis ver sus caritas??

Éste es Yu con una cuidadora del orfanato y necesita urgentemente que le operen de su corazoncito!! Él nació también con atresia anal pero según me han dicho fue operado en China y está bien. Ojalá podamos traerle y ser parte de su futuro. He pedido que me manden una foto más actualizada, si consigo que me lo manden, lo compartiré con vosotros.

Ella es nuestra preciosa Hui. Y necesita una operación urgentemente. Lo lleva esperando muchísimo tiempo. A ella la conocí hace muchos meses y he ido viendo con impotencia cómo en China iban diciendo que no se podía hacer nada mientras su salud va empeorando.


Necesita que la vida de le una oportunidad de futuro!! y aunque ella no lo sabe, hay muchísima gente que estamos intentando ayudarle, no es genial??

El bambú japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30metros!

¿Tardó sólo seis semanas crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo... Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos...

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...
¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes...
quizá solo estés echando raíces....