domingo, 14 de febrero de 2010

Yeh-Shen la cenicienta china

"La historia de Yeh-Shen, una de las versiones más antiguas de "la cenicienta", viene de la dinastía T'ang en China (618-907 A.C). Es anterior incluso a la versión europea que es una historia italiana de 1634.
Yeh-Shen es una huérfana que vive con su madrastra y su hermanastra. A ella se le dan las tareas más pesadas y desagradables de la casa y no se le da suficiente comida porque la madrastra se da cuenta de que es mucho más bonita que su propia hija. El único amigo de Yeh-Shen es un pez que vive en un estanque. Su madrastra mata al pez y lo cocina para cenar. Una vieja sabia le revela a Yeh-Shen que las espinas del pez están llenos de un espíritu poderoso y que cada vez que se encuentra ante una necesidad grande, se puede arrodillar delante de las espinas y ellos harán que los grandes deseos de su corazón se cumplan.

Un año, Yeh-Shen desea acudir al festival del pueblo, pero su madrastra no se lo permite. Así, ella se arrodilla delante de las espinas y desea ir al festival. Inmediatamente ella se encuetra dentro de un vestido azúl celeste, un manto de plumas de martín pesacador y zapatos de oro. En el festival cuando la ven, toda la gente se pregunta quién es Yeh-Shen. Ella es tan bonita que parece un ser angelical. Cuando su hermanastra la ve, Yeh-Shen corre hacia casa y pierde uno de sus zapatos en el camino.

Un señor del pueblo encuentra el zapato y se lo vende a un mercader que termina dándoselo al rey y éste se queda tan fascinado por el pequeño tamaño del zapato que busca a su dueña. El zapato se coloca en una caseta cerca de la carretera donde muchísimas mujeres, incluídas la hermanastra y madrastra de Yeh-Shen se lo prueban con la esperanza de que les quepa. Yeh-Shen no va a la caseta hasta entrada la noche y cuando ella coge el zapato, al principio el rey piensa que es un ladrón. Pero se da cuenta de lo bella que es Yeh-Shen y que tiene los pies más pequeños que ha visto nunca. El rey la sigue a casa y le pide que se pruebe los zapatos. En cuanto ella se los pruea, se encuentra otra vez dentro del vestido azún y la capa de plumas y el rey se enamora de ella y viven felices para siempre."

Es interesante ver cómo en este cuento aparecen dos de los elementos más ligados en la cultura antigua china: el deseo por los pies pequeños en una mujer y la asociación del pescado con la buena suerte.

Podéis verlo en este link:

http://coloronline.blogspot.com/2010/02/chinese-cinderella-story.html

2 comentarios:

  1. Me gusta esa frase tuya: El hilo de la cometa nunca podrá romperse...

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  2. PERO SOLO SE ROMPERA SI LO ROMPES CON UNA TIJERA xD

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