jueves, 16 de diciembre de 2010

Esperando una familia...

Me gustaría trasladar aquí, esto que ha escrito Amy en el Newsletter de Noviembre... creo que poco más se puede añadir... quizá el recordar a quienes estén abiertos a la adopción que hay miles de niños esperando, suspirando, deseando formar parte de una familia...

Este es el momento del año en el que la gente reflexiona sobre el regalo que es la familia, y es un momento en el que siempre doy gracias por todos los niños a los que LWB ha ayudado, y que ahora están en sus nuevos hogares adoptivos. Casi cada semana, recibo una carta de un padre de un antiguo “niño LWB”- y esas cartas son tan alentadoras. No importa lo difícil que este trabajo es a veces, no podemos vacilar en nuestro esfuerzo de dar, a tantos niños como sea posible, la oportunidad de conocer el amor.

Me gustaría compartir una de esas cartas hoy con todos vosotros, para mostraros que cuando apoyáis nuestros programas, estáis causando un impacto no solo en el niño, si no en las futuras familias.

“Querida Amy, quería darte una actualización de Mary. ¿Puedes creer que ya hace cinco años que se unió a la familia? Cuando miro sus fotos del orfanato, enferma y azul a causa de su problema cardiaco, casi siempre me pongo a llorar. No puedo imaginar que hubiese sido de nuestra dulce hija si LWB no hubiera dado el paso de proporcionarle operaciones y buena alimentación. Todos los que la conocen, comentan la ALEGRIA de vivir que tiene. Creo que cuando su corazón fue curado, de alguna manera se llenó con la conciencia de que cada día es un tesoro y cada noche cuando reza, da gracias a Dios por darle una familia. ¡CADA NOCHE! Le he dicho una y otra vez que nosotros somos los afortunados por ser sus padres. Pero ella siempre sonríe, y me cuenta que cuando vivía en el orfanato, lo único que quería era tener su propia familia, así que quiere seguir dando gracias porque su deseo se hizo realidad. Ella es nuestro milagro, y nuestra familia no estuvo completa hasta que ella llegó a casa.”

Sé que lo he escrito antes, pero la realidad es que cada huérfano que conozco desea una familia. Me dicen que “serán buenos” y “ayudarán con las tareas” y “serán muy amables con una mamá o un papá” si alguien los elige. Es siempre duro para mí saber que muchos de los niños más mayores de nuestro programa saben que sus expedientes están disponibles para la adopción. Sé que se van cada noche a la cama esperando que alguien los elija “mañana".

Mañana...

2 comentarios:

  1. Hay varios niños y niñas que están a punto de cumplir la edad límite para ser adoptados y que saben que si en este tiempo no los "eligen" ya nunca podran tener una familia. A veces pienso en lo que tiene que ser para ellos ver acercarse esa fecha y llegar a su cumpleaños.
    Marta

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  2. Gracias Marta, en ellos pensaba sobre todo... Jone

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