martes, 8 de febrero de 2011

Pequeña reflexión

Hoy me he acordado de un artículo que leí hace unos días, porque he oído una conversación entre unos adolescentes (hablaban de alguien que se había suicidado) que me ha hecho pensar en qué estamos haciendo con la educación de nuestros hijos. No creo que tengamos que irnos ni a China ni a Estados Unidos para hablar de cómo educamos a nuestros hijos y cómo está la sociedad en la que vivimos. Nunca hemos tenido tantas facilidades para todo y sin embargo no hago mas que ver adultos (y cosa más triste, no tan adultos) con depresiones, a jóvenes desmotivados con pocas ganas de coger a la vida por 'la mano', a niños 'axfisiados' en intentar hacer lo que sus mayores les piden, etc...

Quizá porque me encanta vivir y exprimir la vida, no entiendo cómo no nos cansamos de echar la culpa de nuestra infelicidad a los otros y lo que es peor, les estamos dejando esto de herencia a nuestros hijos... Así, cómo vamos a avanzar positivamente?

Siempre me he sentido atipica, desde que era muy pequeña... pero me ha importado un comino, siempre me han dejado crecer y ser felíz tal y como soy, por qué esta mania de hacer 'encajar' a todos los peques y no tan peques dentro de un patrón? ¿es tan importante eso de que sean/seamos los mejores en todo?

El artículo del que os hablo fue escrito para un periódico americano sobre la superioridad de las madres chinas en cuanto a la educación de sus hijos se refiere.

http://www.zaichina.net/2011/01/13/amy-chua-las-madres-chinas-son-superiores/

Parece que se trata de formar máquinas... Aún recuerdo lo que pasó hace pocos años en el Concurso Internacional de Piano de Donostia. Se presentó un chavalito chino (de unos 14 años) y no sacó el primer premio sino el tercero... fue terrible. En la conversación que tuve con él y su profesora, después de un buen rato, se me 'abrió' el chaval y me dijo que era hijo único y que su familia (incluído abuelos, tíos...) había ahorrado mucho para que él pudiera venir y participar y que sin el primer premio él no era nada, que había fracasado y que era la vergüenza de la familia, que así no podía volver a casa... Puede un chaval de 14 años tener semejante 'peso' sobre sus hombros??????

Ojalá reflexionemos un poco de lo que estamos haciendo con nuestras vidas, chinos, americanos y autóctonos...

3 comentarios:

  1. Hay un libro editado sobre este tema que leo en tazas pequeñas, pero que siempre tengo a mano "Bajo presión"...lo recomiendo...

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  2. Ayer mi hija mayor me dijo llorando ...es que si por ser RARA voy a estar sola, a lo mejor quiero ser como los demás.....Lo del patron es real y angustioso...

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  3. Que horror! Pobres hijos que tienen que vivir con esa carga...
    Yo sinceramente lo que quiero para mis hijas es que sean felices y que sean buenas personas, los sobresalientes y las matrículas de honor no son precisamente lo que más valoro en la vida.
    Eva

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