sábado, 22 de septiembre de 2012

Recordando Fuyang

Estos días, he estado mirando en casa las fotos que fui sacando en China. He vuelto a sentir muchas emociones encontradas y nuevamente, mucha, mucha impotencia al recordar la realidad de muchos de los niños que tuve la suerte de conocer. En este viaje me ha pasado lo que nunca había pensado que me sucedería. En varias ocasiones simplemente no pude, no me atreví a sacar fotos de realidades durísimas. Había algo que me lo impedía, pero se me han quedado grabadas a fuego en la memoria. Cuando ahora, en la distancia veo las fotos, me vienen esas imágenes sin sacar, como pidiendo ayuda. Por si esto no fuera suficiente, recuerdo la cara de preocupación de la Directora de Fuyang cuando empezamos a hablar de algunos de los niños y me comentó lo duros que son allí los inviernos.

Como pude visitar ambos orfanatos, el viejo, donde residen ahora y el nuevo, que aunque esté muy avanzado, aún está por terminar, le pregunté si podrían trasladarse al nuevo para el invierno y me contestó que no sabían. Ojalá, ojalá que sí, que puedan trasladarse allí y puedan organizarme mejor y en mejores condiciones.

Comparto con vosotros estas fotos de algunos de los protagonistas de allí, espero que os gusten:

https://picasaweb.google.com/jonegereka/Fuyang?authkey=Gv1sRgCMDpzKjcz-GyBQ#slideshow/5790935441711715282

Aún no puedo creer el difícil acceso que tienen que recorrer para entrar o salir del orfanato actual y lo que es peor, que para cualquier urgencia o necesidad médica medio importante, tengan que trasladarse a Hefei, que está nada menos que a unas 3 horas y media en coche. Os imagináis? Me parece increíble en un lugar donde me dijeron que vivían unos 8 millones de habitantes.

Y sin embargo, con estas realidades, siempre encuentras una enorme sonrisa en las madres de acogida... son admirables!!

2 comentarios:

  1. GRACIAS por tus post, por tus fotos y por recordarnos como viven (por desgracia) aún tantos y tantos niños ....

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  2. Se me hace un nudo en la garganta. Ves tanta hipocresia a nuestro alrededor. Todos ellos, en todos los continentes, en todos los paises deberian ser la prioridad. Intento ser optimista. Me cuesta mucho, aunque se que hay que seguir adelante. Cada vez que se producen asignaciones o se llevan a cabo proyectos de ayuda, mi corazon salta de alegria. Todo lo que sea paliar sufrimiento, bienvenido sea. Un abrazo y enhorabuena por tu trabajo.

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