domingo, 28 de abril de 2013

Novedades sobre Annie


Me gustaría contaros que dentro de unos poquitos días, Annie, nuestra querida Annie vuelve a China una vez más, pero esta vez, para volver a "su casa" con unos papeles en los que oficialmente ya tendrá unos apellidos y una familia que la arrope. Aunque esto último lo ha tenido desde que llegó para que le operaran.

Hace poquitos días ha cumplido seis añitos... ¡Qué son seis años en la vida de una persona! Nada y todo... Cuándo nos hacemos mayores y nos preguntan sobre qué recordamos de vivencias de nuestros primeros años algunos nos sorprenden con datos, detalles, recuerdos que vienen de aquella época, sin embargo, otros muchos entre los que me incluyo, no nos acordamos de casi nada, pero tenemos ese sentimiento de felicidad, de bienestar físico y emocional que hace que imaginemos que aquella época fuimos queridos y eramos felices.

Nuestra pequeña Annie, durante este tiempo, ha vivido más que muchas personas adultas. Quisiera creer que cuando sea mayor, mirará para atrás y sentirá ese calor interno al recordar todo el cariño que está recibiendo y sobre todo, que está dando, porque... eso querrá decir algo, verdad?

Preciosa Annie, en breve, volarás para China de nuevo... esta vez, sin mí, pero no puedo evitar sentirme parte de este viaje... sé que irremediablemente soy parte de tu preciosa historia y como yo, toda la gente que te siguió, que pregunta por tí y te quiere. Feliz viaje de ida y vuelta!

Con una alegría inmensa os cuento a todos que nuestra Annie va a ser adoptada. Ya era horaaa !!!!!!!!!!!!!!!!

martes, 9 de abril de 2013

Una lección de Lemn Sissay


Estos días de Semana Santa he tenido más tiempo del habitual para leer y para pensar, lo cual es un inmenso regalo, teniendo en cuenta el resto de mis días 'normales'. Una de las joyas que he podido ver y escuchar estos días, es este vídeo del poeta y dramaturgo Lemn Sissay, que me gustaría compartir con todos, donde él cuenta su propia historia.

La literatura siempre se ha fascinado con los niños de acogida, adoptados o huérfanos, como bien lo recuerda él, por lo que ¿por qué tantos niños sin padres se sienten obligados a ocultar su pasado?


¿Cuántas veces hemos oído lo difíciles que son los menores que están esperando a ser acogidos? son etiquetados como niños problemáticos cuando los problemáticos somos los adultos, por no hablar de nuestra sociedad que está sumergido en un sistema que falla con demasiada frecuencia en lo más básico.

Como bien dice Lemn Sissay, no es nuestra lástima lo que necesitan estos niños sino nuestro respeto.