martes, 9 de abril de 2013

Una lección de Lemn Sissay


Estos días de Semana Santa he tenido más tiempo del habitual para leer y para pensar, lo cual es un inmenso regalo, teniendo en cuenta el resto de mis días 'normales'. Una de las joyas que he podido ver y escuchar estos días, es este vídeo del poeta y dramaturgo Lemn Sissay, que me gustaría compartir con todos, donde él cuenta su propia historia.

La literatura siempre se ha fascinado con los niños de acogida, adoptados o huérfanos, como bien lo recuerda él, por lo que ¿por qué tantos niños sin padres se sienten obligados a ocultar su pasado?


¿Cuántas veces hemos oído lo difíciles que son los menores que están esperando a ser acogidos? son etiquetados como niños problemáticos cuando los problemáticos somos los adultos, por no hablar de nuestra sociedad que está sumergido en un sistema que falla con demasiada frecuencia en lo más básico.

Como bien dice Lemn Sissay, no es nuestra lástima lo que necesitan estos niños sino nuestro respeto.

2 comentarios:

  1. Qué fuerte! colega, como dicen los jovencitos.
    Lo de que muchos de los personajes de cuentos y pelis son huérfanos o niños perdidos... lo he descubierto desde que llegó Martín y me empecé a fijar.
    Le iba a poner este vídeo, para que viera a un escritor que piensa lo mismo pero sobre todo que ha sido un niño adoptado. Pero madre mía qué horror de historia. Y qué horror pensar que no es el único, que era práctica habitual y que lo sigue siendo. Y no todos tienen su talento para transformar la rabia en belleza.
    Martín a veces tiene rabia. Y a veces, pocas veces porque siempre tiende a la risa, dice que el día no ha sido bueno... tenía ilusión en que los compis eligieran su cuento, y no le votó nadie. Votaron a los tradicionales de los que sacan sobres, cuentos, se diría que políticamente correctos. Martín no lo es, y no entiende que no le voten porque los niños se divierten con sus historias. Yo me río con sus historias, ayudándole a concretar lo que quiere decir, nos reímos hasta que le sale hipo. Tiene que vivir, sobrevivir al racismo, a tantas cosas,... a él no le puedo poner un vídeo donde un niño es dejado cuando hace algo "malo" porque se sigue poniendo nervioso y reaccionando "demasiado" cuando le echas la bronca o le repites mucho mira que te lo dije (tan terrible de las madres, ja!), porque él también cree que si eres "malo" te echan. Puede ser divertido, pelma, pasarse, parecer que está a sus anchas y lo está y es el rey de la casa, pero yo sé que tiene esas heridas y que se resiente a veces.
    No le puedo poner el vídeo, pero a mí me ha servido mucho, me ratifica en que entender lo que nos pasa, ayudarle a él a entenderse y entender lo que han ido haciendo los adultos a su alrededor, acunar sus penas pero al ratito, reirnos de nosotros mismos y de lo que ha pasado, es lo que va sanando. Y repetirle lo que lo admiro, por vivir el presente; y rezar para que llegue a la vida adulta sin que le afecte demasiado lo que vaya escuchando, y crea en él, (lo miro, y me digo, a vivir el día de hoy, como mi niño hace y no pensar sino en eso, en las tareas para el lunes, lo más),... ojalá tenga su talento, su forma de sacar la rabia, de superar las frustraciones, ojalá siga contando historias divertidas, ojalá como este poeta, sepa mirar a la verdad de su vida a la cara, pero no se amilane, no se entristezca, consiga tener su lugar y siga alegre.

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  2. Ay Clara, que ganas tengo de darte un gan abrazo en persona. Eres muy grande nena, y estas educando a una gran persona? Leo

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